Fibroreal

ME SIENTO CULPABLE

 Para inaugurar este blog, como editor que soy, no voy a poner a nadie en el aprieto de hacer pública una reflexión sobre su relación con la fibromialgia. Empezaré por mi mismo, y os voy a hablar de todas y cada una de las veces que me siento culpable, por que creo que no ayudo a la persona con la que comparto mi vida, y que padece Fibromialgia.
 Para empezar, os diré que soy una persona hiperactiva, con un carácter turbulento, decidida, exigente y  que piensa que una contrariedad, es un motivo para seguir adelante, y además,  tengo el defecto de dar por hecho, que el resto del mundo, si de verdad quiere, puede hacer lo mismo. Como véis, quizá el peor perfil para estar con una persona, que padece esta enfermedad.
 Mi día a día es una lucha constante entre mi incapacidad para bajar el ritmo de mi vida, y exigirle a mi pareja, que trate de seguirme. Una lucha entre no dejar que la enfermedad la postre y exigirle demasiado.
 Al final, suelo intentar recurrir a mirar con perspectiva, y ver que trás 13 años de deterioro físico, de padecimientos y de incomprensiones, las cosas van al ritmo que pueden ir, y que solo hay una cosa que mi pareja necesita, y es que esté a su lado, y que como equipo avancemos. Analizar cada decisión, cada error que cometo, cada vez que la hago sentir mal, o que yo creo que no he sabido ver un mal día de ella, sería una tortura que poco nos aportaría. Solo hay una máxima, esta guerra es de los dos, pase lo que pase en cada una de las batallas. La victoria será seguir siempre juntos, frente a la Fibromialgia.